Galinhos es un municipio brasileño situado en una península de difícil acceso localizada en el litoral norte del Estado de Rio Grande do Norte, en la conocida Costa Branca. Es famoso por sus salinas naturales, por sus bellas playas como la Praia de Galinhos, la Praia de Galos y la Praia do Farol, de arenas finas y aguas cristalinas, y por las numerosas actividades de ocio que se pueden practicar en sus alrededores, siendo las más practicadas las relacionadas con los deportes náuticos, en especial el buceo, la pesca, la vela, el windsurf y el kitesurf.